domingo, abril 10, 2005

Padres tiernos

Una vez estaba esperando para cruzar una calle en Dover, Delaware, EE.UU. Una familia joven que pareció indígena guatemalteco esperaba también. Hay muchas inmigrantes guatemaltecos en el sur de Delaware.

Ellos tenían la cara maya. La mamá vestía de falda larga y llevaba una bolsa pesada de comestibles. El papá vestía de ropa del campesino y llevaba a un bebé en brazos. Distraídamente él besó al bebé en la mejilla.

De repente me sentí invadido de muchos recuerdos. Me acordé de besar a mi hijo propio cuando él era muy joven. Me acordé del olor dulce del bebé, de la suavidad de la mejilla pequeña y de mi cariño por el bebé.

Los antepasados del maya y los míos tomaron rumbos diferentes hace 35 mil años. Los de él fueron al Estrecho de Bering y luego a América. Los de mí fueron a América por Europa. Y yo tenía 40 más años de edad que él. Sin embargo nosotros dos compartimos mucho aquel día. Amamos nuestros hijos de igual modo.